>> miércoles, 30 de diciembre de 2009

- Miedo. Sencilla palabra compuesta por cinco maravillosas letras incluidas en nuestro variado abecedario. Sentimiento imperturbable. Instalado en nuestro corazón desde el primer segundo hasta la última bocanada de vida que nos resta. Porque siempre tenemos pavor. Subsiste cual sanguijuela. Alimentándose de todos nuestros sueños rotos. De nuestras esperanzas perdidas. Crea la inseguridad más profunda. Se hace hueco en un día a día que al final deja de ser. Acaba destruyéndonos de la forma más estúpida. Nuestro mayor enemigo. Invisible a cualquier ataque por nuestra parte. Todo acaba en el momento en el cual tenemos miedo hasta de nosotros mismos. De nuestra propia existencia.
Para seguir siendo aquellos niños sin susto. Con súper héroes que nos protegen de los monstruos que se esconden en la oscuridad de un armario cerrado. De recoger las estrellas sin la seguridad de estrellarnos. De comernos el asfalto. Porque a pesar de la locura del mundo lo único lógico aquí somos nosotros. Nuestro miedo.

0 PUNTOS DE VISTA: