Los días raros

>> sábado, 21 de enero de 2012

“A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,

y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.”

Oscar Wilde

Apoyó las manos en el frío mármol. Mantenía la cabeza gacha, intentando recuperar el ritmo correcto de su respiración. Pero, desde que el destino había decidido arrancarle el alma había olvidado hasta la manera de coger el aire para que este alimentara a sus pulmones mecánicamente. Ni siquiera sus fuerzas de flaqueza se habían quedado a observar la escena. Todos se habían marchado ya. Alexandra aún seguía dudando si cruzar el umbral de la puerta para, una vez por todas, admitir que ella ya no iba a volver. Pero la esperanza se había perdido entre las grietas de una caja de Pandora con más desgracias que gratos recuerdos por los que luchar.


Primer párrafo de mi nueva historia, en cuanto esté acabada la colgaré, aviso que será terriblemente larga así que seguramente la iré colgado por "capítulos".

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