De nada sirve ir a más velocidad si los recuerdos te encadenan

>> martes, 14 de febrero de 2012

- Noche clara. Tarde de crepúsculos lejanos. Sentimientos a flor de piel. Si, de esos que escuecen en cada roce de labios. Dejarse llevar, que suena demasiado bien. Perderme en tu espalda y reencontrarte entre mis brazos. Miedo ¿Qué? Eso que siento cada vez que te alejas. O cada vez que deshago mis pasos en torno a un infinito deseo. Tu cuello. Tu aroma que vicia el ambiente de suspiros entre beso y beso. Y por no arrancarte la ropa me derrito en tu mirada. Escondidos, donde nunca nos encontrarán. Y se me agita el alma con tu respiración. Pero, como cuento de hadas actualizado, me marcho y tú te quedas donde nadie nos conoce. Me ahogaré en la madrugada, con nuestros recuerdos. Sentiré, que esta vez, es lo más importante.

0 PUNTOS DE VISTA: